1. Técnica de la tortuga
En 1974, los autores Marlene Schneider y Arthur Robín crearon el ‘Método de la Tortuga’, de gran utilidad para recuperar el control en situaciones de desenfreno emocional.
Pensado para niños de edad preescolar hasta los 7 años, consiste en invitar al pequeño a imitar la postura de una tortuga escondida dentro del caparazón. Les decimos que entren en su ‘escondite’ para superar las emociones de furia y frustración, con la barbilla tocando el pecho, los brazos contraídos y los puños cerrados. Después de tensar los músculos durante 10 segundos, al soltarlos el cuerpo se irá relajando poco a poco.
Diles a tus hijos que pueden introducirse en el caparazón siempre que se sientan enfadados. Resulta un ejercicio divertido y de fácil comprensión para los más pequeños, ya que no les costará imaginar que las tortugas también se esconden para calmarse.
La técnica se completa al dibujar una tortuga de tamaño grande en una cartulina. El niño deberá colorear o rellenar una de las escamas del caparazón cada vez que logre controlar su agresividad imitando la postura del animal. Cuando consiga terminar todo el dibujo, se le puede premiar con un regalo o llevarlo al parque que le guste. El método de logro-recompensa resulta muy efectivo durante la niñez.
2. Técnica del ‘Oso Arturo’
Aunque lleva el nombre de un animal, esta vez tu hijo no tendrá que convertirse en un oso. El menor deberá hacerse cuatro preguntas en voz alta cuando sienta que la agresividad lo domina:
¿Qué problema tengo?
¿Cómo me estoy comportando?
¿Cómo lo puedo solucionar?
¿Qué plan estoy aplicando?
Es una técnica que invita al niño a la autorreflexión, a pensar en los motivos de su conducta y en cómo está manejando la situación. Aunque todavía sean pequeños, irán desarrollando su capacidad de análisis y comprensión, procesos mentales que practicamos durante toda la vida.
3. Método del semáforo
Este juego también es útil para lidiar con la agresividad infantil. Con él, tu hijo aprenderá a identificar sus sentimientos y a manejar las emociones de frustración. Primero, hay que dibujar un semáforo en una cartulina y pegarla en la pared. Intenta que la figura resulte divertida para estimular su imaginación.
Seguidamente, usa papel o cartón de colores para crear tres círculos: rojo, amarillo y verde. Otra opción es que paséis un rato pintándolos vosotros mismos. Después, dile al niño que pegue el círculo rojo cuando se sienta molesto o crea que está a punto de perder el control.
Sapos y Princesas. (s.f.). 5 ejercicios y trucos que ayudan a controlar la agresividad infantil. Recuperado de: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/ejercicios-trucos-agresividad-infantil/


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